Jorge y Lina, 57 y 60, carpintería a ritmo sureño
En una granja cálida y ventosa, levantaron una caseta para herramientas usando pallets recuperados. Midieron dos veces, cortaron una, y dejaron un manual con fotos para futuras reparaciones. Sus manos, entrenadas por años de bricolaje doméstico, evitaron errores costosos. Cada tarde, mate de por medio, conversaban con jóvenes voluntarios sobre oficios, paciencia, y cómo escuchar la madera antes de clavar.